¿Qué es JSON y cómo se lee un archivo .json?
Abrir, leer y aprovechar un archivo .json explicado sin tecnicismos
Pulsó «descargar mis datos» en una aplicación y terminó con un archivo cuyo nombre acaba en .json. El doble clic abrió el navegador o no hizo absolutamente nada; y cuando por fin consiguió mirar dentro, lo que apareció fue un muro de llaves y comillas. Esta guía le muestra que ese muro es en realidad una lista bien ordenada, y cómo leerla.
La buena noticia es que no hace falta saber programar. Todo el formato descansa sobre una sola idea y, en cuanto esa idea encaja, el archivo entero se vuelve legible. Al final verá además cómo obtener de él una tabla que su hoja de cálculo sí sabe abrir.
Qué es realmente ese archivo
JSON no es un programa, ni una base de datos, ni un paquete comprimido. No es más que escritura: hasta el editor de texto más básico le muestra el contenido completo, porque dentro no hay nada oculto.
No lo abra con doble clic. Su computadora enviaría el archivo al programa que por casualidad esté asociado a la extensión .json, y eso casi nunca sirve de algo. En su lugar, abra el Bloc de notas —TextEdit en un Mac— con una ventana vacía y arrastre el archivo .json encima de esa ventana. El contenido aparece tal cual. En un teléfono, mantenga el dedo sobre el archivo dentro de una aplicación de gestión de archivos hasta que salga su menú y elija la opción que lo abre como texto.
Si se pregunta de dónde viene el nombre: JSON nació como una manera de escribir valores en el lenguaje JavaScript, pero hoy prácticamente todos los lenguajes saben leerlo y escribirlo. Cuando dos sistemas tienen que pasarse datos, este es el idioma común más extendido entre ellos. Por eso el botón de exportación de una aplicación produce JSON y no una planilla: el archivo se escribió para que lo lea otro programa, no usted.
Clave y valor: la analogía de la etiqueta del paquete
Piense en la etiqueta pegada a un paquete. Lleva impresos los nombres de los campos —Nombre, Ciudad, Código postal— y, junto a cada uno, el dato de ese envío concreto. Los nombres de los campos son idénticos en todas las etiquetas; lo que se escribe al lado cambia en cada envío.
JSON funciona exactamente así. Al nombre fijo del campo se le llama clave, y a lo que va al lado, valor. Entre los dos van dos puntos, y entre una pareja y la siguiente, una coma. Un registro completo se encierra entre llaves, { y }, algo parecido al marco impreso alrededor de la etiqueta.
Las claves casi siempre están escritas en inglés y sin espacios —name, created_at, order_id—, porque quien lee al otro lado es un programa. No las cambie de nombre: el sistema en el que vuelva a cargar los datos buscará exactamente esas palabras.
Qué significa cada signo
Todas las reglas de escritura de JSON caben en cinco signos. Lea la tabla una vez y el desorden de su pantalla se disuelve; lo que queda después son sus propios datos.
| Signo | Qué significa | Dónde lo ve |
|---|---|---|
| { } | El principio y el final de un registro | Alrededor de cada persona, de cada pedido |
| [ ] | Una lista ordenada | La capa más externa, la que agrupa varios registros |
| " " | Un valor de texto | Cualquier campo con escritura: nombres, direcciones, fechas |
| : | Separa una clave de su valor | Justo después de cada nombre de campo |
| , | Separa dos campos o dos registros | Al final de los renglones; nunca tras el último elemento |
Todo en un solo renglón: volver legible el archivo
Los archivos que produce un programa suelen venir sin ninguna sangría: el contenido entero llega en un único renglón que se sale de la pantalla. No es mala voluntad, es ahorro. Los espacios ocupan lugar en el archivo y no le aportan nada a un programa.
Pegue el texto en la herramienta de formato y validación de JSON y quedará desplegado renglón por renglón, con sangría. Las secciones anidadas se vuelven entonces algo que el ojo puede seguir: cada escalón de sangría significa una capa más adentro.
La misma herramienta le dice si el archivo cumple las reglas. Si un sistema rechaza como inválido un JSON que copió de otro sitio, péguelo aquí primero y verá en qué renglón está el problema. El culpable más habitual, con diferencia, es una coma olvidada después del último elemento de una lista.
Quiero abrirlo en una hoja de cálculo
Una hoja de cálculo no abre un archivo .json con doble clic. Si lo que tiene es una lista de registros —es decir, muchas entradas que comparten los mismos nombres de campo—, puede convertirse en tabla: cada clave aporta un título de columna y cada registro, una fila.
Excel lo hace por sí solo, sin instalar nada: pestaña Datos, luego «Obtener datos», «Desde un archivo» y «Desde JSON». El archivo se abre en el editor de consultas, donde un botón le ofrece convertir la lista en tabla y otro desplegar las columnas anidadas. En LibreOffice Calc y en las hojas en línea lo habitual es pasar antes por un archivo CSV.
Hay un punto donde puede atascarse: JSON transporta datos en capas y una tabla no. Si un registro contiene otro dentro —un cliente con toda una dirección de facturación metida debajo, por ejemplo—, ese campo no tiene columna propia. Decida usted mismo, antes de convertir, qué campos merecen ser columnas; a los demás es mejor dejarlos fuera que aplastarlos dentro de una celda.
JSON, XML y CSV: ¿cuál en cada caso?
Los tres transportan datos y los tres son texto sencillo; se diferencian en cuánta estructura pueden sostener. Si alguien le pide un formato concreto, la decisión ya está tomada; cuando la elección es suya, la tabla de abajo la resuelve.
| Formato | Va bien para | Su límite |
|---|---|---|
| CSV | Tablas planas e importación a hojas de cálculo | No puede llevar datos en capas |
| JSON | Intercambio entre aplicaciones, ajustes, exportaciones | No admite comentarios |
| XML | Sistemas corporativos, facturación e intercambio de documentos | Más largo y más verboso de escribir |
Dónde se topará con JSON sin buscarlo
Cuando le pide a una red social, a una mensajería o a un banco una copia de sus datos personales, el paquete que recibe suele contener archivos .json. No es casualidad: el derecho a la portabilidad de los datos obliga a entregar esa información en un formato estructurado y legible por una máquina, y JSON es lo que eligen casi todas las grandes plataformas. Ese derecho está reconocido en la Unión Europea y existen reglas equivalentes en varios países de América Latina; las plataformas suelen aplicar la misma exportación en todo el mundo.
En la práctica, usted descarga un archivo ZIP, lo abre y encuentra una carpeta por tema: mensajes, inicios de sesión, publicaciones, preferencias. Cada archivo .json de dentro es una lista de registros, exactamente la estructura descrita más arriba. Empiece por darles formato uno a uno: un archivo desplegado se recorre con la vista, mientras que ese mismo archivo en un solo renglón desanima a cualquiera.
Un consejo para exportaciones grandes: estos paquetes llegan a pesar cientos de megabytes y un editor de texto corriente se atasca con un archivo así. Mire primero el peso de cada archivo —clic derecho y Propiedades en Windows, u Obtener información en un Mac— y empiece por los más pequeños, que casi siempre son los que guardan los ajustes de cuenta que anda buscando.
Reglamento General de Protección de Datos (texto oficial, EUR-Lex) →
Preguntas frecuentes
¿Cómo se abre un archivo .json?
Abra una ventana vacía del Bloc de notas y arrastre el archivo encima; JSON es texto sencillo y su contenido aparece tal cual. Si llega en un solo renglón interminable, pegue el texto en la herramienta de formato de JSON para desplegarlo de forma legible.
¿Puedo abrir un archivo JSON en Excel?
Con doble clic no, pero Excel sabe hacerlo: pestaña Datos, «Obtener datos», «Desde un archivo», «Desde JSON». El editor de consultas le ofrece después convertir la lista en tabla; los campos en capas hay que desplegarlos columna por columna.
¿Qué diferencia hay entre JSON y XML?
Los dos pueden llevar los mismos datos. JSON lo hace con llaves y parejas de clave y valor; XML, con etiquetas que se abren y se cierran. JSON es más corto y domina los servicios web; XML aparece en el intercambio documental corporativo y en sistemas antiguos.
Me dicen que mi JSON no es válido, ¿cómo encuentro el fallo?
Pegue el texto en la herramienta de formato y validación de JSON; el primer punto donde se incumple una regla se le indica con número de renglón. Si ese renglón parece correcto, mire el anterior: unas comillas sin cerrar o una coma de más empujan el aviso al renglón siguiente.
¿Los datos que pego se envían a un servidor?
No. Todas las herramientas de este sitio trabajan dentro de la ventana del navegador que ya tiene abierta; el texto que pega y los archivos que elige no salen de su dispositivo.
Última actualización: 27 de agosto de 2026